
Prométete a tí mismo...Ser tan fuerte que nada pueda turbar la paz de tu pensamiento. Hablar de salud, felicidad y prosperidad a cada persona que encuentres. Hacer que todos sus amigos sientan que hay algo de valor en ellos.
Mirar siempre el lado bueno de las cosas y hacer realidad el optimismo.
Pensar sólo en lo mejor, trabajar por lo mejor y esperar solamente lo mejor.
Alegrarte del triunfo de los otros como si se tratara del tuyo propio.
Olvidar los errores cometidos en el pasado y pensar solamente en las promesas del futuro.
Tener en todos los momentos un semblante alegre y ofrecer a cada criatura viviente una sonrisa.
Tratar de mejorar en todos los momentos de tal manera que no queda tiempo para criticar a los demás.
Ser demasiado generoso para afligirte, demasiado noble para enojarte, demasiado fuerte para sentir miedo y demasiado feliz para permitir la entrada a las preocupaciones.
BUEN PROVECHO.
WIILYAM ANDRADE SÁNCHEZ
Psicologo, Consultor en Desarrollo Humano Integral
¡Necesitas ser un miembro de Crecimiento Personal Continuo para añadir comentarios!
Participa en esta red social